sábado, 29 de octubre de 2011

Vanguardias siglo XX

Se conoce con el nombre de vanguardia al conjunto de manifestaciones artísticas que se desarrollaron en las primeras décadas del siglo XX y que se caracterizan por el énfasis puesto en la innovación y en la confrontación con las normas estéticas canonizadas

 Dadaísmo



El movimiento Dada surgió a la vez en Suiza y Estados Unidos en 1916. Desde Zurich se expandió hacia Alemania y hacia Francia. En París es ya el movimiento de moda en 1923. El movimiento Dada tiene la particularidad de no ser un movimiento de rebeldía contra otra escuela anterior, sino que se funda en un cuestionamiento de todo el marco conceptual del arte y de la literatura de antes de la Primera Guerra.

Dadaísta suele ser una sucesión de palabras y sonidos, lo que hace difícil encontrarle la lógica. Se distingue por: la inclinación hacia lo dudoso, la muerte, lo fantasioso, y la constante negación. Así, busca renovar la expresión mediante el empleo de materiales inusuales o manejando planos de pensamientos antes no mezclables lo cual conlleva a una tónica general de rebeldía o destrucción.



Dadá se manifiesta contra la belleza eterna, contra la eternidad de los principios, contra las leyes de la lógica, contra la inmovilidad del pensamiento, contra la pureza de los conceptos abstractos y contra lo universal en general.  En cambio, la desenfrenada libertad del individuo, la espontaneidad, lo inmediato, actual y aleatorio, la crónica contra la intemporalidad, la contradicción, el no donde los demás dicen sí y el sí donde los demás dicen no; defiende el caos contra el orden y la imperfección contra la perfección. Por tanto en su rigor negativo también está contra el modernismo y las demás vanguardias. 

La estética dadá niega la razón, el sentido, la construcción del consciente. Sus formas expresivas son el gesto, el escándalo, la provocación. Para dadá la poesía está en la acción y las fronteras entre arte y vida deben ser abolidas.

                    



Impresionismo


El Impresionismo es un movimiento pictórico que surge en Francia a finales del siglo XIX en contra de las fórmulas artísticas impuestas por la Academia Francesa de Bellas Artes, que fijaba los modelos a seguir y patrocinaba las exposiciones oficiales en el Salón parisino.


El objetivo de los impresionistas era conseguir una representación del mundo espontánea y directa.




El Impresionismo parte del análisis de la realidad. Hasta ahora la pintura reproducía un escenario en el que ocurría un acontecimiento que conformaba el mensaje para el espectador. Ahora, se quiere que la obra reproduzca la percepción visual del autor en un momento determinado, la luz y el color real que emana de la naturaleza en el instante en el que el artista lo contempla.






Se centrarán en los efectos que produce la luz natural sobre los objetos y no en la representación exacta de sus formas ya que la luz tiende a difuminar los contornos. Ven colores que conforman cosas, y esto es lo que plasman, formas compuestas por colores que varían en función de las condiciones atmosféricas y de la intensidad de la luz. Todo esto hace que elaboren una serie de un mismo objeto en diferentes circunstancias atmosféricas y temporales, no les importa el objeto, sino las variaciones cromáticas que sufre éste a lo largo del día.

      




Expresionismo


el expresionismo apareció como uno de los primeros movimientos de vanguardia que articularon estéticamente ese comienzo de crisis en la apertura violenta del siglo XX, ya concluido.
    

El Expresionismo, un movimiento dominante en el arte alemán desde 1905 a 1930 aproximadamente ,se aplica a un arte en el que el autor expresa con el mayor vigor posible su propia visión del mundo y abandona las ideas tradicionales del naturalismo para rendir culto a las distorsiones y exageraciones de forma y color que expresan de manera compulsiva las emociones del artista.



El expresionismo pretende conmover, para lo cual utiliza la figura y el trazo violento.
Se pintan máscaras y paisajes donde los protagonistas son el agua, el cielo, las masas de vegetación o la simple intención de mostrar el ritmo de los sentimientos.
En sus obras, los expresionistas tergiversan por completo el mundo real, viéndolo tan sólo como pretexto para plasmar sus sentimientos desequilibrados y darles forma objetiva. De ahí su inclinación a lo extraordinariamente grotesco, a mezclar los planos de la representación, a desfigurar los objetos.
           
Es este desprecio por la realidad como tal lo que lleva generalmente a imágenes caricaturescas, deformadas, de gestos forzados y escenarios que parecen asfixiar a las figuras.
Con sus colores violentos y su temática de soledad y de miseria, el expresionismo reflejó la amargura que invadió a los círculos artísticos e intelectuales de la Alemania prebélica, así como de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y del periodo de entre guerras (1918-1939)
El expresionismo defendía la libertad propia, la primacía de la expresión subjetiva, el irracionalismo, el apasionamiento y los temas prohibidos ;lo morboso, demoníaco, sexual, fantástico o pervertido. Intentó reflejar una visión subjetiva, una deformación emocional de la realidad, a través del carácter expresivo de los medios plásticos, que cobraron una significación metafísica, abriendo los sentidos al mundo interior.



Cubismo

El cubismo escultórico tiene la misma estética que el pictórico, y los mismos objetivos, pero trabaja en tres dimensiones. Sus esculturas se caracterizan por la intersección de planos y volúmenes, y la descomposición de las formas. El cubismo descubre el hueco como elemento escultórico, tanto la masa como el hueco sirven para la expresión plástica. Debido a la ausencia de color en la pintura la escultura se revela como una manifestación artística especialmente valiosa.


El cubismo es un arte creado, es un nuevo lenguaje y una nueva estética, un replanteamiento integral de la pintura y las artes plásticas. Hasta el momento, ni los más radicales fovistas se habían atrevido a romper con el lenguaje convencional y sensitivo que representaba, en mayor o menor grado, la naturaleza, desde los tiempos griegos. Pero el cubismo rompe con todo eso; es un arte mental no sólo en las formas sino en la concepción de la obra. Para comprender un cuadro hay que pensarlo. Hará un replanteamiento de la obra de arte, de lo que son las formas, de la luz, la perspectiva, el movimiento, el volumen, el espacio, el color, etc. Todo ello exige del espectador un esfuerzo mental para reconstruir la figura, que no se observa a simple vista. En el cubismo no es el color, sino la línea la que crea la figura y compone el cuadro. Sus obras no son producto de la casualidad sino de un proceso de creación meditado.


 

En el cubismo se distinguen, tradicionalmente, tres etapas o estilos: cezaniano, analítico y sintético.
El cubismo cezaniano se caracteriza por sus formas identificables, que son reducidas a formas geométricas puras. Se trata más de un protocubismo que una nueva estética.
     
 

El cubismo analítico se caracteriza por la descomposición de la forma y de las figuras en múltiples partes, todas ellas geométricas. Su objeto es conocerlas, examinarlas y ordenarlas por separado. Es el cubismo más puro y el de más difícil comprensión. Es la auténtica la estética cubista, la creadora del nuevo lenguaje.
   
    


El cubismo sintético se caracteriza por potenciar las partes más significativas de la figura, reduciéndola a sus formas geométricas más puras. No es un cubismo simplificador, pero sí de más fácil lectura. Está altamente estructurado y se potencian las partes más significativas, o que se quiere resaltar.
     
     


Tras la época clásica del cubismo aparecen tres escuelas: la Sección Áurea (o Sección de Oro), que pretenderá llevar las matemáticas a la pintura de manera consciente, tanto en los ritmos como en las proporciones de la descomposición cubista; el orfismo es el cubismo colorista, un tanto evocador de sueños extraños, está muy cerca de la abstracción pura; y por último está el purismo de la Bauhaus que reaccionó contra los excesos del cubismo y vuelven a las formas simples y analíticas.
 Del cubismo surge una nueva técnica pictórica: el colage, al pegar en los cuadro trozos de realidad que facilitan su lectura, también la inventa Picasso. Con el colage la palabra impresa entra a formar parte de la obra de arte. Pero el cubismo es, ante todo, la estética que da el paso definitivo hacia la abstracción pura.






Surrealismo

es el movimiento artístico nacido en Francia después de la I Guerra Mundial. Lo definió André Breton en su manifiesto de 1924. Tiende a representar, abandonando toda preocupación estilística, la vida profunda del subconsciente, la labor del instinto que se desarrolla fuera de los límites de la razón. El arte surrealista es inmediato, irreflexivo y está despojado de toda referencia a lo real.




En el surrealismo el arte se concibe como una forma de olvidarse de la realidad y buscar una manera de que el hombre se encierre en sí mismo; por algo su significado se deriva de dos raíces griegas: sub, que significa por debajo, y realismo que implica lo que realmente es, o sea, la realidad.



 busca inspiración al interior de la misma mente del artista y se olvida del pensamiento racional, porque la realidad no sirve para poner de manifiesto este nuevo sentido del arte. 
El tema del pintor no se halla delante de él cuando lo pinta, el material proviene de experiencias pasadas y de objetos vistos con anterioridad, cambiados y reagrupados después de un largo período de sumersión en el inconsciente. 


 

Su verdadera realidad es aquella que no se ve, es decir, la que esta inmersa en los sueños y el inconsciente. Es por esta razón que el surrealismo es uno de los géneros del arte más difíciles de entender, porque la subjetividad es lo que hace posible la creación del artista.


El dibujo es importante con el fin de exponer los sueños con claridad, los detalles son un elemento más de la obra. Los colores se mezclan en sus más variadas formas, pero lo principal es el detalle de los dibujos y la manera irracional en que éstos se colocan en el espacio, creando una belleza plástica innegable.


    



l surrealismo también concibió su apertura a lo inconciente como parte de una exploración científica, empírica. De ahí que lo inconciente no es un atributo mental o inespacial sino que se halla en un retazo subjetivo o visceral del cuerpo.


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